domingo, 4 de septiembre de 2011

Diario de un desempleado: capitulo 8

Preparativos de nuestra Boda

Pues bien, les contaba que mi novia por fin acepto casarse, después de tres años de noviazgo.

Estuvimos buscando fechas, registro civil e iglesias, primero escogimos una fecha en Agosto del 2009 y se fueron recorriendo las fechas porque los preparativos se atrasaban, por fin la fecha que escogimos fue en Diciembre.

Todo para mi era felicidad y maravilloso, por fin se realizarían mis sueños mas sublimes, estar unido al amor de mi vida y ser el hombre mas afortunado del planeta, mi novia Angelica irradiaba esa bella luz de una novia enamorada.

Al escoger los anillos, las invitaciones, los arreglos florales y de centro, las bebidas, el salón, el vestido de novia y mi tuxedo, todo ello lo disfrutamos y gozamos enormemente y gratamente.

Pero, a veces acechan las fuerzas obscuras por doquier, estando en la Ciudad de Chihuahua capital, me ataco sin mediar palabra de por medio, un "AMIGO", que teníamos mas de 20 años de amistad, yo no podía regresar sus golpes, por que como voy a atacar a un "AMIGO", mi filosofía es no levantarle la mano a un amigo, a un hermano.

Esta persona, a 15 días de mi boda, me dejo como Santo Cristo, todo porque andaba borracho y por chismes de vecindad y malentendidos, no se detuvo ni porque me vio todo sangrante y con la cara hinchada, es una cobardía aprovecharse de una persona que no se defiende.
Yo se defensa personal y he tenido varias peleas en donde siempre he salido victorioso, aclarando que siempre me he defendido, si hubiera querido el resultado hubiera sido al revés, pero mi lealtad y respeto a mis amigos es primordial.

Días después, se aclaro el malentendido con mi "AMIGO" y me ofreció mil disculpas, pero el daño ya estaba hecho, que siga su camino y que le vaya bien, desde ese hecho, jamas lo he vuelto a ver.


Después de este incidente, seguimos con los preparativos de nuestra boda, fui con mis suegros para la petición de mano y todo fue cordialidad y buenos deseos, se respiraba un ambiente de felicidad y dicha, la hermosa mirada de mi prometida, era de ilusión, emoción y gozo, yo estaba encantado.

Miles de luces, se proyectan por doquier iluminando dos corazones sedientos de amor y de cariño, plasmados en las eternas bendiciones de nuestro creador.


Siguiente capitulo: Nuestra Boda


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